Un proyecto de adecuación para un espacio tan dinámico y artístico, como puede ser una Escuela de Danza, es siempre un reto y una recompensa.

Al pedirme ayuda para renovar el Centro de Danza de Sandra Santa Cruz, lo primero que hago es analizar el espacio con la propiedad. En este caso, el trabajo continúo de cooperación entre el Centro y el diseñador; ha sido la clave del éxito de esta intervención.

Puntualizar que el espacio se encontraba en un estado muy óptimo y lo que se precisaba era de una renovación de la fachada y del interior.

En la entrada nos encontramos un cerramiento metálico ciego, que nos limita la proyección, y es gracias a la colaboración del Diseñador Gráfico Gustavo Martín, que crea un imaginativo e interesante acceso, con una barra figurada en la fachada, con parte real y parte pintada, así como una siluetas de bailarinas que rápidamente nos centran y atraen al acceso del Centro. El eslogan de “Cuidado que engancha”; hace referencia a lo adictivo de bailar, un ejercicio muy sano que además es muy ameno de practicar.

Estado previo fachada

 

Estado modificado

   

En la recepción, un espacio con una pequeña mesa diseñada por la propietaria, encontramos las paredes cubiertas con los diversos títulos y menciones de su profesorado. Para optimizar esta zona y mantener el dinamismo del nuevo acceso, se muestra al observador, lo que puede conseguirse bailando y disfrutando con ello.

Estado previo Recepción                                   

 

  Estado Reformado   

 

En una pared optamos por hacer un collage que contiene los 20 años de trabajo continuado del Centro de Danza. Recopilamos los diferentes programas de mano de sus espectáculos, así como las entradas y diferentes objetos relacionados con sus representaciones. La mayoría de estas imágenes han sido tomadas en plena representación por el fotógrafo Antonio Ayala.

Pared Collage Recepción

   

La pared enfrentada la cubrimos con una serie de imágenes, formando una nube de marcos de diferentes tamaños, mostrando instantáneas de la Compañía de Danza que lleva el mismo nombre del Centro y de los últimos shows de la Escuela. Este mosaico calidoscópico, hace que el visitante se introduzca en el mundo del espectáculo y quede prendado de la magia. Esta sensación se mantendrá ya durante todo el recorrido de la Escuela.

   

La sala de baile, propiamente dicha, se redecora actualizando las diferentes paredes. Se potencia el final de la sala cambiando de color y dándole un tono de teja terroso, que nos permite centrar la atención en el paramento final y destacar los carteles colgados en el, pero a la vez no nos resta luz a la sala. En el resto de las paredes se distribuyen las imágenes de archivo de la trayectoria del Centro. Sandra Santa Cruz es una bailarina profesional, que ha dedicado sus conocimientos pedagógicos y su arte para formar, como ella dice, “antes a personas que a bailarinas”. Todas las diferentes secciones, en las que se han dividido estos paramentos, se diferencian creando nubes de imágenes, repitiendo el concepto del Hall de entrada.

Estado Previo de la Sala

   

Estado Modificado de la Sala

   

   

Se decidió unificar las fotografías en color y no en forma, para destacar las imágenes del fondo. De este modo el color negro centra la atención en cada marco, pero crea un conjunto general homogéneo.

Los vestuarios son la última, pero no la menos importante, de las zonas intervenidas. Aquí encontramos unos espacios muy lógicos y muy pensados, donde aprovechar el espacio, es la máxima norma. Funcionabilidad pero con gusto. Los colores rojos hacen de estos espacios, zonas agradables para estar, femeninos pero nada “cursis”.

 

Aquí se ha regalado al observador una serie de imágenes con instantáneas de los momentos entre-bambalinas, que son el alma de cualquier espectáculo y posiblemente, los que mejor recuerdo dejan.

  

Y es en uno de estos vestuarios, donde encontramos un espejo, a modo de espejo de camerino, con la creación compositiva más ingeniosa. Aquí, la propiedad ha tomado diferentes fotografías del momento de maquillarse los bailarines y los han aplicado con mucha pericia, creando un marco único. Esto mantiene el espíritu de teatralidad con la que se ha creado toda esta decoración.

Muchas gracias por dejarme participar de este mágico espacio.